Vuelven los Premios Acción Magistral para distinguir a los mejores proyectos docentes que eduquen en valores

Premios Acción Magistral, educación, profesores

El 23 de febrero se abre el proceso de inscripción de los Premios a la Acción Magistral 2016. Estos galardones suponen un incentivo para aquellos profesores que quieren ir más allá de sus obligaciones diarias y hacen un esfuerzo por inculcar, en las aulas, valores tan necesarios como la solidaridad o el respeto a los demás.

La FAD, la Comisión Española de Cooperación con la UNESCO y BBVA abren a todos los profesores españoles la convocatoria para participar en estos galardones. Los docentes interesados podrán presentarse, a partir del 23 de febrero y hasta el 29 de abril, en las distintas categorías. Todos ellos deben haber desarrollado o estar desarrollando, durante el curso escolar 2015/2016, proyectos educativos relevantes en el ámbito de la Educación en Valores.

Oportunidad y reconocimiento

En todas las ediciones de estos premios, los profesores que se presentan de todas partes de España, viven situaciones diferentes en centros muy dispares, pero todos ellos comparten una inquietud en común. “Quería una oportunidad para que se viera el esfuerzo de los maestros y maestras. A lo largo de los cursos hemos luchado para que la educación ayude a todos los niños y niñas, a los que la vida ha golpeado con situaciones familiares demasiado complejas y dolorosas. Esta es su única oportunidad: la educación y la escuela”, explica Ester Martínez, ganadora de la edición pasada con su proyecto “Buscando huellas”, iniciativa que promociona los valores sociales en el centro escolar Doctor Peralías Panduro de Corteconcepción (Huelva).

Los docentes que han ganado otras ediciones, coinciden en que lo importante para ellos no es el premio en metálico. “Para mi y para mi familia supuso un reconocimiento al esfuerzo, a la ilusión de trabajar con niños en algo tan invisible, pero palpable y necesario, como son los valores que forman la personas responsables”, recuerda Román Ruíz Guirao, que ganó el premio con su proyecto “Buscando Huellas” del CEIP Pintor Pedro Flores, de Puente Tocinos (Murcia), en colaboración con el CEIP Miguel Hernández, de Granada. Esta iniciativa muestra a los alumnos, mediante el estudio del patrimonio histórico y cultural de Murcia, Granada y Toledo, cómo es posible la convivencia pacífica de distintas culturas.

El proceso de inscripción y de selección se vive con intensidad en los centros aspirantes, según se van superando las fases. “Cuando pasamos el primer filtro y solo quedábamos 80, la chispa e ilusión despertó en nosotros. En la última fase, con posibilidades reales, los nervios, expectación y el orgullo se respiraban en el ambiente”, cuenta Román Ruíz. En otros, sin embargo, los sentimientos se llevan de una forma más personal, como le ocurrió a Ester Martínez: “Cuando leía en mi correo lo de “¡Enhorabuena! Ha pasado la fase autonómica, ha sido una de las veinte finalistas”, me producía emoción y alegría. Cuando ya me dijeron que habíamos sido los ganadores, entonces, silencio. No se lo dije a nadie. Esperé unas horas a digerirlo y cuando llegué al cole dije en el claustro: “¡Que nos han dado un premio dotado con 4000€!”. Los compañeros, casi todos nuevos, me miraban sin entender”.

Una vez pasada la vorágine de los premios, queda la satisfacción por el trabajo bien hecho. “Para el centro supone un gran impulso y motivación para seguir trabajando y educando a población escolar en contextos de exclusión”, dice Román Ruíz. Para Ester Martínez también es una forma lo de reivindicar el trabajo de todos los docentes que educan en valores: “Nuestra voz, ahora, se escucha algo más”.