Lorena Silvestri: “Pensamos que la tecnología superaría a lo social en el Impact Challenge Blue BBVA y no fue así”

impact challenge blue BBVA

La celebración del Impact Challenge Blue BBVA, que tuvo lugar el 31 de octubre, ha sido un éxito. Esta jornada de innovación, concebida para que los jóvenes participantes encontraran soluciones a dos retos, uno tecnológico y otro social, se ha saldado con seis proyectos seleccionados que se encuentran en plena fase de aceleración. Lorena Silvestri, colaboradora del Impact Hub Madrid y una de las responsables de la parte social del programa, el Social Challenge, nos habla más a fondo de la experiencia vivida y los siguientes pasos hasta la final.

¿Cómo ha sido el camino desde que el Impact Challenge Blue BBVA era solo una idea hasta que se ha convertido en una realidad?

El camino ha sido fácil y emocionante, hemos logrado hacer un equipo muy eficiente entre los profesionales de Blue y los del Impact Hub Madrid. Hemos juntado nuestra experiencia en innovación social y trabajo con jóvenes, con los recursos profesionales del equipo Blue.

¿Por qué crees que un banco como BBVA organiza un proyecto de estas características?

Porque es necesario y Blue BBVA ha sabido detectar esa necesidad y sobre todo esa demanda de los jóvenes, que todos seamos agentes de cambio positivo. Seas un estudiante de universidad o un banco, este evento es la oportunidad de hacerlo juntos.

De los aproximadamente 200 estudiantes que acudieron al Impact Challenge Blue BBVA, ¿cuántos se presentaron al Social Challenge?

¡La mayoría! Y fue una gran sorpresa, pensamos que la tecnología superaría a lo social en cuanto a intereses y no fue así. Es más, los chicos y chicas que eligieron el reto tecnológico expresaban un profundo interés por la transformación social y lo demostraron en sus ideas de proyecto.

¿Cómo transcurrió el Impact Challenge Blue BBVA? ¿Qué es lo que destacarías?

El evento transcurrió de maravilla. Comenzamos a las 11h. con la intervención de Antonella Broglia, embajadora de Ashoka España y experta en innovación social. A partir de ahí, los estudiantes se dividieron en equipos de trabajo y empezaron a conocerse y descubrir qué querían transformar en el mundo. Luego continuaron con un proceso de lluvia de ideas guiado por facilitadores expertos para elegir una idea y desarrollarla durante la tarde. A las 18h., comenzamos un marketplace donde el jurado especializado escuchó los proyectos para votar a los mejores, de acuerdo a criterios de capacidad para comunicar, equipo sólido, pasión, innovación, sostenibilidad y factibilidad e impacto social.

Para esta jornada, diseñamos una experiencia a medida para obtener los mejores resultados. Esto se hizo a partir de metodologías muy conocidas en el mundo del emprendimiento y la innovación social, principalmente Design Thinking (Stanford D School), Diseño centrado en las personas (IDEO), Business model canvas (A. Osterwalder) y Lean startup (E. Ries). Seguimos trabajando con estas metodologías durante la fase de formación.

Lo más destacable, es que la gran mayoría llegó a la jornada sin conocer a nadie y se mezclaron en equipos aleatorios. Al final del día, todos eran ya compañeros de equipo y habían sido capaces de desarrollar una idea.

Impact challenge blue bbva

¿Qué destacarías de los proyectos finalistas en emprendimiento social: Huertos Verticales, Gorets y Talleres de Cocina?

De Huertos Verticales destacaríamos la sencillez de la idea y la infinidad de opciones que tiene para construir algo sólido, pueden ser un producto, un colectivo de barrio, una web que te enseña a hacer tu propio huerto…

De Gorets la capacidad de este equipo de chicas de 19 años para dibujar de forma muy clara los distintos aspectos de la experiencia del usuario que utilizará su web de intercambios culturales. Y de los Talleres de Cocina, la sencillez de combinar las recetas de la abuela con una tecnología de día a día. De los proyectos con foco tecnológico no dejaría de mencionar su claro objetivo de mejora colectiva donde la tecnología es la herramienta y no el fin.

Ahora los finalistas se encuentran en la fase de aceleración de sus proyectos, ¿en qué consiste esta fase?

Son seis sesiones de formación en el Impact Hub Madrid para convertir su idea en un proyecto real, dándole forma a los aspectos más básicos y necesarios para emprender, de la mano de un grupo de profesionales especializados. El 15 de diciembre presentarán los resultados para elegir a 2 equipos ganadores, uno irá a Silicon Valley en San Francisco y el otro al Social Impact Award en Viena.

Además, en esas semanas pasarán a ser parte de esta comunidad de emprendedores colaborativa, donde esperamos que no sólo empiecen sino que continúen con sus proyectos más allá del Challenge.

¿Por qué crees que son necesarias iniciativas como esta?

Porque se ha agotado el antiguo modelo de compartimentos estancos donde un emprendedor emprende un negocio y una ONG ayuda, donde o se gana dinero o se dona dinero, donde un banco es solo un banco y un joven solo estudia para convertirse en profesional. Los retos a los que nos enfrentamos son demasiado grandes, lo han sido siempre, pero ahora parece que hemos entendido que todos tenemos la responsabilidad y lo más importante, la posibilidad de cambiar la realidad.