Feliz cumpleaños Spainsif

Francisco Javier Garayoa

Por Francisco Javier Garayoa Director de Spainsif

Spainsif

El proyecto que surge en junio del 2009 por iniciativa de un grupo de entidades que buscan un objetivo común, promover la Inversión Socialmente Responsable en España, Spainsif, cuya presidencia fundacional lo ostentó el BBVA, ha cumplido este mes los 5 años de vida.

La asamblea anual, celebrada el 2 de junio, ha servido para hacer un repaso de las actuaciones más significativas, destacando aquellas que se contemplan en el plan estratégico, como la elaboración del manual de la ISR, el video de la demanda, y los actos especialmente representativos como el evento anual y las ediciones de la semana de la ISR, así como las iniciativas educativas, como los cursos de verano, que se han consolidado como algo recurrente, y los estudios de investigación que se elaboran anualmente.

Los 34 miembros fundadores ya son 43 y siguen adhiriéndose más asociados, que ven en la Inversión Socialmente Responsable un camino a seguir, de forma progresiva, tanto por los inversores institucionales, destacando aquí los planes de pensiones de empleo, como, aunque más despacio, los inversores particulares.

Este tipo de inversión, ISR, supone valorar de forma más amplia el binomio rentabilidad riesgos, contemplando los impactos ambientales, los sociales y los de gobierno corporativo, que tienen una incidencia especial en el medio y largo plazo. A este enfoque hay que sumar las valoraciones relacionadas con el cumplimiento de los principios de Responsabilidad Social Corporativa y el reconocimiento que el inversor debe de dar a aquellas sociedades que destacan por sus mejores prácticas en el desarrollo de la misma.

Bueno, como en todos los cumpleaños, es tradicional la tarta y las velas, en este caso 5, y a continuación el deseo que se formula antes de apagarlas, y ahí estamos todos deseando el mejor futuro para la Inversión Socialmente Responsable en España, que cada vez se vaya haciendo más grande y más fuerte, que crezca e impregne el sentir del inversor institucional y del particular, llegando hasta el ahorrador, asumiendo finalmente su capacidad de decidir sobre el destino de sus dinero.