BBVA avanza en la medición de impacto social y de compromiso con la transparencia durante 2016

social impact, RSC, TCR, inversión social, comunicación, impacto social, 2016

BBVA ha ido mejorando, durante 2016, en la medición de sus programas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y ha seguido fortaleciendo su compromiso con la transparencia y la claridad. El año pasado ha sido, además, un periodo de avances para el banco en temas como inversión social, bonos verdes y reporting integrado.

La entidad ha ido afianzando, en 2016, sus procesos para medir el impacto social de sus actuaciones. Uno de ellos es la metodología rsc2, planteada por McKinsey y desarrollada en España con la Fundación Seres, para medir el valor social y económico de sus actuaciones. Los resultados de la aplicación de esta metodología están revelando información muy valiosa para gestionar mejor estas actuaciones y contribuir a que sean realmente sostenibles.

Midiendo lo que realmente importa 

BBVA ha explicado su influencia en la sociedad, a través de unos indicadores que sean comprensibles para todos y traduciendo, en la medida de lo posible, los euros a personas. El resultado ha sido su “Informe de Impacto Social” donde aparecen una serie de datos de impacto (préstamos renegociados, créditos concedidos, viviendas financiadas, etc.) que se publican en esta misma web. Además, se ha dado un paso más en la integración de la información corporativa con la publicación del informe BBVA en 2015 en el que, por primera vez, toda la información no financiera del Grupo se publica junto a la financiera.

Por otro lado, BBVA ha seguido utilizando el Índice de Recomendación Neta (IReNe) que permite saber si los clientes están o no satisfechos con BBVA. Su método consiste en preguntar en qué medida los clientes recomendarían los productos del banco, pidiéndoles que los califiquen de 0 a 10. Los clientes que den una puntuación de 0 a 6 se clasifican como detractores, de 7 a 8 neutros y de 9 a 10, promotores. El índice IReNe se obtiene restando el porcentaje de detractores del porcentaje de promotores. Uno de los mayores valores de este método es que permite mejorar los procesos, por su precisión a la hora de señalar las mejoras, que pueden hacer a los clientes la vida más fácil.

Mejorando en la comunicación 

En cuanto a comunicación, durante el año pasado, BBVA ha seguido avanzando en la implantación de una comunicación transparente, clara y responsable (TCR). En la actualidad, la entidad está trabajando en cuatro líneas principales siguiendo estos principios: las fichas para los clientes, que explican en qué consiste cada producto de forma clara y completa; los contratos TCR, con una estructura simplificada; la publicidad TCR, que se asegura de que el usuario tome decisiones bien informadas y TCR en canales digitales, donde BBVA ofrece información relevante antes de contratar.

Todo este esfuerzo obtuvo su fruto, en marzo de 2016, con el Informe de Transparencia de la Responsabilidad Fiscal de las Empresas del Ibex 35 de la Fundación Compromiso y Transparencia, que colocó a BBVA en el segundo puesto del ranking de compañías que mejor informan sobre su responsabilidad fiscal.

La entidad también hizo balance en 2016 de su inversión social a la que destinó, durante 2015, 103,6 millones de euros y cuyos detalles pueden consultarse en su informe anual. Además, el año pasado encabezó la lista de bancos españoles más activos en el mercado de la financiación responsable con el medio ambiente. Este compromiso se ha visto reflejado en el ranking de Bloomberg, donde aparece como la primera entidad financiera española por su actividad como colocador de bonos verdes.